lunes, 23 de mayo de 2016

Tuskarr para Mythras

Aunque tenía intención de seguir con hombres lagarto, la verdad es que llevo un tiempo un poco parado porque tengo mil cosas que hacer. Espero poder conseguir ratos sueltos para escribir, pero temo que en un tiempo tenga que dejar cerrado el blog por falta de tiempo... Pero de tener que tomar esa medida, no temáis que será breve. Ya avisaré, si es necesario. Pero no seamos agoreros, que hoy vengo con otra especie para el juego que más fuerte me está dando últimamente (¿Se nota que tengo ganas de jugarlo?). Esto son los tuskarr, unos viejos conocidos de todos los aficionados al universo de Warcraft, esos majetes hombres morsa que en español eran conocidos como los Colmillarr. Siempre me han hecho mucha gracia y en realidad han tenido cierta influencia sobre mí: de hecho los grael de 50 Brazas yo los imagino con esta forma. Deformación profesional, supongo. Sea como sea, lo que voy a escribir aquí va a estar muy basado en lo 'oficial' de los tuskarr de Azeroth, aunque algunas cosas serán de factura propia, adaptadas para las idiosincrasias de Mythras y mis propias manías. Y, claro está, si os gusta la cultura y no que sean morsas siempre podéis cambiarlo por una especie de humanos costeros en las zonas más norteñas, ¡tampoco va a pasar nada!

Tuskarr

Morando en las partes más frías del mundo, ya sean norteñas o sureñas, se encuentran los tuskarr. Estos seres parecen estar relacionados con las morsas y otros mamíferos marinos, pero la realidad de su historia se les escapa incluso a ellos, puesto que son una cultura primitiva que no conoce siquiera la escritura. Los tuskarr son un pueblo agradable y muy acogedor, aunque también terrible si se les contraria con un agravio superior a lo que son capaces de tolerar.

Los tuskarr viven en climas muy fríos, generalmente en las tundras que limitan con el hielo perpetuo. Algunos, sin embargo, se han adaptado a vivir en tierras algo más cálidas e incluso más frías. Lo que todos tienen en común es que sus asentamientos siempre están en la costa, puesto que los tuskarr son un pueblo volcado al mar. Como es de suponer los tuskarr no forman un grupo unido, ni siquiera civilizado. Este pueblo se divide en tribus, que a su vez se dividen en familias extensas que moran un mismo lugar. Así pues una tribu puede tener control de toda una parte de la linea de costa (y sus caladeros), pero en la práctica esto esta dividido en un buen número de asentamientos de diferentes unidades familiares que se sienten parte de un grupo pero que pueden seguir teniendo problemas entre ellos. Así bien no es extraño comprender que para los tuskarr la familia es el núcleo principal de unión y lealtad.

Además de la familia, los tuskarr valoran la pesca, y la capacidad para pescar, por encima de otras habilidades. Todos los jóvenes sueñan con convertirse en grandes pescadores y las chiquillas sueñan con casarse con un ballenero de prestigio. Pese a ser una cultura bastante primitiva los tuskarr son expertos haciendo barcas de pequeño calado, apropiadas para no alejarse mucho de la costa, y se manejan muy bien pescando tanto sobre ellas como en la propia agua: los tuskarr son capaces de aguantar la respiración durante bastante tiempo, algo que usan también en su beneficio. Tan importante es la pesca para este pueblo que, de hecho, los tuskarr están realmente convencidos de que la capacidad para pescar está ligada a la moralidad del pescador. Así se considera que alguien que tenga buenas capturas será una buena persona, mientras que alguien que apenas consiga pescar nada está pagando el precio por su vida inmoral, alejada de sus costumbres ancestrales. Cuando un tuskarr va a otro asentamiento siempre lleva peces pescados por el mismo, siendo esto tanto un regalo como una señal de que es una persona digna. Cuando esta ofrenda consiste en muchos y grandes peces, el tuskarr en cuestión es recibido como un verdadero hijo pródigo, como un familiar perdido que ha regresado, incluso aunque sea un completo desconocido. Esta costumbre en particular resulta muy extraña a los extranjeros, que se ven acosados por malas miradas y un trato irrespetuoso si no visitan un asentamiento con el regalo apropiado y, por otro lado, tienen que aguantar como los tuskarr visitantes les ofrecen grandes cantidades de pescado.

Pesca y familia, familia y pesca, son las dos bases de la sociedad tuskarr. Pero no todo se basa en estos dos factores. La pesca, generalmente, está reservada a los hombres. Las mujeres tienen otras funciones en la comunidad: recolectan comida de arbustos y otros vegetales (de haberlos), crían animales (que varían depende de la zona, aunque son famosos por criar pingüinos como los humanos crian gallinas), elaboran herramientas y ropajes... Básicamente mantienen los asentamientos funcionando. Pese a esta separación clara y marcada, las mujeres tuskarr no están por debajo de los hombres en la consideración social y al verse alejada al ciclo de honor/deshonra que provoca la pesca no están tan ligadas a algunas de las tradiciones de su pueblo. Debido a la importancia familiar los tuskarr decoran sus colmillos son intrincados motivos que sirven para demostrar cuatro cosas: la tribu a la que se pertenece, la familia original, los padres y, de haberla, la nueva familia. Saber leer estos motivos requiere bastante trabajo.

Los asentamientos tuskarr, como ya hemos mencionado, están formados por núcleos familiares extensos. Esto generalmente quiere decir que en un asentamiento se encontrará una pareja de tuskarr, los hermanos de estos, sus padres (e incluso abuelos, si consiguen sobrevivir) y sus hijos. Pese a que parezca simple en realidad hay una gran complejidad en esta ordenación social, una complejidad no demasiado legislada. Los tuskarr siempre se casan con miembros de otros asentamientos y, extrañamente, de otras tribus. En el momento del casamiento a veces el marido viaja a instalarse al asentamiento de la mujer, a veces al contrario. Junto con el/la que cambia de asentamiento a veces viaja otro familiar (hermano, tio, padre o incluso abuelo, sin importar el sexo del mismo) que también se 'agrega' a la familia. Generalmente, aunque no siempre, los asentamientos con un grupo menor de población tienden a ser los que reciben 'nuevos familiares', aunque se han dado casos en que un asentamiento en las últimas se ha mudado por completo al de la nueva familia de uno de los nuevos cónyuges.  Y, de la misma manera que crecen, también decrecen: los asentamientos muy poblados suelen ser de los que emiten familiares a irse con sus nuevas familias y en algunos casos algunos jóvenes incluso marchan para fundar un nuevo asentamiento. Lo más desconcertante de este sistema ya de por si confuso es que los tuskarr recuerdan perfectamente el origen de cada uno de los miembros de su asentamiento y la razón de porque está ahí, pero si el tuskarr llega a considerarse anciano en el nuevo asentamiento, pasa a llamarsele simplemente 'abuelito' o 'abuelita'. Esto hace que los visitantes se pierdan entre la enorme cantidad de nombres, gentilicios, patronímicos y apodos con los que los tuskarr se hablan entre ellos... ¡Dentro de una misma familia!


Como es de suponer las leyes y costumbres de los tuskarr ponen un gran énfasis en la familia y dichas tradiciones protegen al grupo siguiendo esta escala: Familia, tribu, intereses personales. Todos los tuskarr tienen muy interiorizada esta escala de valores y la principal ley de este pueblo es la de ayudar a otros que se encuentren en apuros. Aun así los castigos de los tuskarr no son generalmente lesivos, ya que en asentamientos tan pequeños eso sería contraproducente y, al fin y al cabo, los tuskarr tampoco se sienten muy cómodos castigando a miembros de sus familias. Así bien estos castigos están más dedicados a minar la posición del tuskarr en el núcleo familiar (y, en los casos más graves, en la tribu al completo) que otra cosa. Cotilleos, críticas y ostracismo son los castigos más comunes para la mayoría de faltas. También la retribución es una parte importante del código de leyes tuskarr: Si por culpa de un tuskarr le ocurre algo malo a otro, el primero debe retribuir al segundo. Esto va dese cosas que parecen insustanciales, como el hecho de que si le rompes la lanza a tu primo debes hacerle otra, hasta cosas mucho más graves, como los delitos de sangre. Cuando son involuntarios (como un tuskarr que muera por la incompetencia de otro) el culpable suele recibir escarnio y desprecio hasta que se redima a ojos de la familia. Si son voluntarios (un tuskarr matando a otro conscientemente) el tuskarr culpable es ajusticiado a su vez, sin contemplaciones. El problema es que los amigos y la familia más cercana del mismo pueden no estar de acuerdo con esta decisión, creando una venganza de sangre que puede acabar con bastantes muertos antes de que se ponga orden.

Los tuskarr no tienen un gobierno como tal. En cada asentamientos son los más viejos (hombres y mujeres), en su papel de los más sabios del grupo, los que tienen la última palabra y se encargan de tomar las decisiones más importantes y peliagudas. Siempre que hay un problema muy grande, que engloba a la totalidad de la tribu, se intenta que los más ancianos de cada asentamientos se reúnan en un lugar común, generalmente sagrado, para decidir por la tribu en general. Todo aquel demasiado anciano para viajar se considera también demasiado anciano para tomar una decisión, aunque a veces se hacen excepciones son tuskarr especialmente sabios a los que se deja enviar un representante o, en algunos casos, incluso se viaja al asentamiento de dicho anciano. Dentro del hogar tanto hombres como mujeres tienen la misma voz, aunque en el caso de los hombres siempre se le hará más caso a los grandes pescadores que a otros de la tribu. 

Generalmente los tuskarr viven en zonas peligrosas, donde cualquier bicho que viva será lo suficentemente duro como para causar bastantes problemas. Por eso mismo los tuskarr están preparados para defenderse en cualquier momento y, de hecho, esta prevención es considerada una buena cualidad entre este pueblo. En un asentamiento todos los capacitados para luchar deben hacerlo llegado el momento. Esto, generalmente, hace que se formen equipos de entre ocho y doce tuskarr. Para situaciones de batalla se confía en que sea el que tenga más experiencia en batalla, en vez de el más anciano, para guiar al grupo. Curiosamente son las mujeres tuskarr las que suelen acabar en estos puestos ya que no son pocos los atacantes que eligen a los poblados tuskarr como objetivos en cuanto los hombres están de pesca y es labor de las mujeres el rechazarlos. Suelen luchar con lanzas, jabalinas y redes, es decir, las herramientas típicas de pesca. La táctica más utilizada por los tuskarr es la de acosar al enemigo con jabalinas, para después intentar atraparlo con redes y alancearlo mientras no puede defenderse. Cabe decir que es bastante efectiva, aunque no vale para todos los enemigos. Estos 'equipos' de batalla funcionan de forma muy eficiente por dos razones: la primera es que los tuskarr están muy acostumbrados a trabajar con el resto, debido a que es lo que llevan haciendo toda la vida. La segunda, y casi tan importante, es que no dejan de ser su familia y esto, para los tuskarr, significa que generalmente se llevaran bien y que harán lo que sea para defenderlos. Cuando es la tribu tuskarr la que se encuentra atacada (como en caso de una invasión) se sigue un esquema general, pero magnificado: cada asentamiento proporciona un equipo de batalla y aquellos con más experiencia de toda la tribu dirigen las operaciones, aunque no es nada raro que los tuskarr simplemente cambien de lugar ante las perspectivas de una invasión.

Los tuskarr son un pueblo de oficios sencillos: los hombres son pescadores (y, en extraños casos, cazadores) y las mujeres artesanas y recolectoras. Pero no faltan los religiosos, y es que los tuskarr son animistas. Creen en unos 'grandes espíritus' pero los ven como seres lejanos, a los que reverencian pero de los que no buscan nada. Los tuskarr veneran a sus ancestros y colaboran con los espíritus que les rodean, bien sea para ayudar a la comunidad, bien para alejar a los malos espíritus que también pueden acechar. Algunos tuskarr, al morir, quedan ligados a la comunidad a la que pertenecieron durante un tiempo. Algunos están en esta condición debido a alguna falta u ofensa, y es labor de los chamanes el conseguir su descanso. Otros eran almas muy poderosas, rectas y respetuosas de las tradiciones, que quedan ligadas por voluntad propia al mundo terrenal. Estos poderosos espíritus ancestrales son bien vistos por cualquier comunidad, que en su honor talla un gran obelisco de piedra para que resida el 'ancestro viviente'. Este obelisco va poco a poco siendo influido por el ancestro, pareciéndose cada vez más a él (aunque de una manera un tanto figurativa), hasta que finalmente 'está completo', momento en el que el ancestro se marcha al Gran Mar, la otra vida de los tuskarr. Las 'cabezas ancianas' siempre son lugares de gran fuerza espiritual, custodiadas por los chamanes familiares. Debido a que los tuskarr son nomadas no es raro que prefieran asentarse cerca de una 'cabeza anciana' y tampoco es raro que se creen nuevos de estos monumentos cerca de los viejos, creando así zonas en las que se encuentran varias de estas extrañas efigies rocosas. El hecho de que un chamán ofrezca una 'cabeza anciana' como lugar de residencia para un espíritu es un gran honor para el mismo y, además, la firma de un pacto de amistad entre espíritu y comunidad que durara mientras habite este lugar. Como ya se ha comentado los tuskarr tienen chamanes familiares, aunque existen algunos chamanes que forman sus propias comunidades chamánicas, alejadas del resto de asentamientos y, en algunos casos, incluso de la política de las tribus. Estos asentamientos suelen concentrarse en lugares con una fuerte energía espiritual y no es raro que estén plagados de decenas de cabezas ancianas de diferentes formas y tamaños. Los grandes chamanes y guías espirituales más poderosos de entre los tuskarr se encuentran en estas comunidades y son ellos mismos los que aceptan como aprendices a otros chamanes, un honor enorme para la comuninidad y la tribu en general.

Aventureros tuskarr
Entre los tuskarr son extraños aquellos que dejan a su familia de lado para irse de aventuras, pero existe la posibilidad de esto: bien sea por desavenencias con los líderes de la comunidad. por la pérdida de la familia, por huir de una venganza de sangre o por petición de alguno de los chamanes más poderosos, es posible que un tuskarr viaje fuera de sus tierras. Estos suelen ser gente alegre, muy apegada a sus tradiciones. Son guerreros poderosos pero destacan, sobre todo, en el conocimiento de las costas y el manejo de barcos. De hecho las historias hablan de algunos piratas tuskarr realmente peligrosos, pero la linea entre la leyenda y la realidad se cruza muchas veces al hablar del tema.

Cultura
Los tuskarr vienen de una cultura a medio camino entre la primitiva y la bárbara. Podríamos decir que es una cultura primitiva muy avanzada, o una bárbara muy primitiva. Pese a no saber forjar metales o no tener escritura saben crear barcas de bajo calado y son excelentes artesanos. La gran mayoría son nómadas y van morando por las costas, moviendo consigo sus asentamientos mientras siguen a los caladeros. Unos pocos, por otro lado han conseguido asentarse con una primitiva piscicultura y la cría de especies animales, como zorros, pingüinos o alces. Extrañamente montan animal alguno, así que la habilidad Montar o Conducir son un tanto inútiles para ellos.

  • Costumbres +40%, Lengua Materna +40%
  • Habilidades Básicas: Aguante, Músculo, Influencia, Nadar, Percepción, Región, Remar.
  • Habilidades profesionales: Artesanía (Cualquiera primitiva o relacionada con barcos), Curación, Música, Navegación, Rastrear, Saber (cualquiera), Supervivencia

Pasiones culturales
  • Lealtad (Familia, Tribu)
  • Amor (Pesca) / Amor (Defensa de la familia)
  • Respeto (Tradiciones, espíritus, extranjeros...)

Profesiones
Los hombres son Pescadores o, en extraños casos, Cazadores. Las mujeres pueden ser Adiestradoras de animales, Artesanas o Médicos. Algunos pocos de ambos sexos son Chamanes.

Dinero inicial
4d6 x10 piezas de plata

La voz del tuskarr
'Desde hace generaciones los de nuestra tribu hemos morado estas tierras, entre el principio del Acantilado de los truenos hasta más allá de los Lagos ardientes. Sabemos como hay que vivir la vida, y disfrutamos de ella. Desde que llegasteis los extranjeros todo ha cambiado, pero el Viejo Colmillo Roto lleva con nosotros desde que yo era un niño y nos ha dicho que no debemos temeros, y un espíritu tan sabio como él no puede equivocarse. Vuestras costumbres son raras, pero no parecéis mala gente. Si demuestras que pescas bien me fiaré de ti... ¡Y puede que incluso nos hagamos amigos!



Vale, la entrada de hoy me ha quedado especialmente larga, parece que se me ha ido de las manos... De nuevo. Bueno, espero que no os moleste y que os haya resultado interesante y os haya gustado.

¡Nos leemos!

6 comentarios:

  1. Muy chulo y sí, es muy fácil usarlo con los grael o viceversa :)

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    1. Los Grael son geniales, pero los dibujos que hay de ellos son horribles. A mi parecer, pienso. Por otro lado me alegro de que te gusten.

      ¡Gracias por comentar!

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  2. Ja, ja, ja. Los dibujos de los primeros suplementos de Savage son así... Se les nota un poco el paso de los años. :)

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    1. Tienen un carisma especial. Dejemoslo ahí...

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  3. Muy agradable de leer, la descripción cultural alegrará cualquier sesión de rol... lo de los regalos de peces me lo apunto, seria genial ver a los jugadores tener que hacer en la sesión de "El grupo y el mar".

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    1. ¡Me alegra que te gusten! La gran mayoría no deja de ser lo 'oficial' de Blizzard, yo solo he retocado aquí y añadido (bastantes cosas, eso sí) por allá. Creo que ha quedado bien y lo que es peor, ahora quiero llevar un tuskarr en una partida.

      ¡Muchas gracias por comentar!

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